Primer encendido: Déjala encendida entre 2 y 3 horas, hasta que toda la superficie se derrita. Así se quema pareja y no hace túnel.
Mecha: Córtala a unos 5 mm antes de cada uso para una llama limpia y sin humo.
Tiempo: No la dejes encendida más de 4 horas seguidas y nunca sin supervisión.
Ubicación: Lejos de corrientes de aire, cortinas, niños y mascotas, sobre una superficie que resista el calor.
Final: Apágala cuando quede alrededor de 1 cm de cera.
Segunda vida: Si tu vela tiene envase, retira los restos de cera con agua caliente y úsalo como matera, portalápices o joyero.